
Los animales que ingresan en estos centros normalmente son heridos por actividades humanas. Muchos provienen de colisiones con tendidos eléctricos, atropellos, tenencia ilícita por parte de personas o han sido disparados por cazadores. Una vez recuperados hay que ponerlos otra vez en libertad y ese es un momento ideal para poder observarlos de cerca y para concienciar sobre todo a los más pequeños.
El año pasado ya hicimos una actividad como esta y fue un gran éxito. Esperamos que este año también lo sea. Os esperamos.